23 octubre 2018|

El sector vive un momento de recuperación que tenemos que aprovechar para sentar las bases de un mercado sólido y menos sensible a los ciclos económicos. Pero para ello hay que hacer frente a importantes retos, entre los que destaca mejorar la accesibilidad a la vivienda, tanto de compra como de alquiler, de los más jóvenes.

En Fotocasa estamos muy interesados en conocer más y mejor las necesidades de los más jóvenes con respecto a la vivienda, entender mejor su relación con la misma, las dificultades con las que se encuentran y su visión sobre el mercado del alquiler y la compra. Porque consideramos que este segmento de la población es clave para el devenir del sector. En ellos se concentra la demanda natural del mercado y de ellos depende su futuro.

Por eso dedicamos importantes esfuerzos a la investigación de este segmento de la población a través del proyecto Fotocasa Research, cuyas principales conclusiones queremos compartir con la opinión pública, los diferentes agentes involucrados en el sector y la sociedad en general.

Este estudio, como ya lo hiciera “Los jóvenes y la vivienda” que publicamos hace unos meses, pone en evidencia que la población menor de 35 años ha tenido una menor actividad en el mercado inmobiliario en este último año, en especial en el alquiler como consecuencia del importante encarecimiento de los precios.

El Índice Inmobiliario Fotocasa, que estudia los precios del alquiler desde 2005, lleva registrando subidas ininterrumpidas en el precio del alquiler durante 3,5 años. El año 2017 se cerró con la mayor subida interanual (9%) de todo nuestro histórico y en 2018 se han superado en varias ciudades y capitales de provincia los precios máximos registrados durante el boom.

El alquiler es la principal vía de acceso de los jóvenes a una vivienda. De hecho, son el segmento de la población que más alquila, pero el fuerte encarecimiento de los precios está retrayendo su participación en este mercado. Y, lo que es más importante, se aprecian cambios en su visión sobre el sector inmobiliario con respecto a los que veíamos el año pasado.

Este estudio muestra cómo ganan peso entre los menores de 35 años que han estado activos en el mercado viejas ideas como que alquilar es tirar el dinero, idea que apoyan el 43% frente al 32% del año pasado. Y casi el 60% considera que adquirir una vivienda es una buena inversión a largo plazo (48% en 2017). Todo ello, unido a su visión sobre los precios, explicaría que la opción de la compra está ganando fuerza entre la población joven: un 66% considera que en el actual contexto de altos precios del alquiler, compense más pagar una hipoteca que un renta.

Está muy extendida la idea de que los denominados millennials no quieren comprar, sino alquilar. Pero a través de diferentes estudios que hemos realizado en los últimos años, vemos que esta máxima no se cumple y en este informe vuelve a quedar patente. Los jóvenes de 25 a 34 años sí quieren comprar, de hecho, su intención de compra de aquí a cinco años (31%) es superior a la media del total de la población (18%), como veíamos en “Los jóvenes y la vivienda“. Porcentaje que se eleva al 51% en el caso de los jóvenes de ese tramo de edad que alquilan o han intentado alquilar en el último año.

El problema es que no pueden adquirir una vivienda por su situación económica y laboral, y unos precios muy elevados que les impiden acceder al mercado de la compra, pero también del alquiler. El precio es el principal freno con el que se encuentran en ambos mercados.

En un contexto de precariedad laboral y bajos sueldos como el que viven nuestros jóvenes -el sueldo bruto medio de un joven era de 1.945 euros en 2017, según datos de Infojobs- es muy difícil hacer frente a repuntes del precio de la vivienda en venta de más del 10% como estamos detectando en Madrid, Cataluña o las islas y que se elevan al 20% en algunos distritos de las grandes ciudades.

No pueden comprar, pero tampoco alquilar ya que el precio medio de un alquiler en ciudades como Madrid o Barcelona ronda los 1.200 euros, según nuestros datos. Los elevados precios de ambos mercados están dejando fuera a nuestros jóvenes.

Beatriz Toribio
Directora de Estudios y Asuntos Públicos