- El 18% ya ha cambiado de residencia o busca activamente una vivienda en otra zona debido a estos episodios
- El porcentaje de ciudadanos que se plantean un cambio a causa de fenómenos climáticos crece levemente respecto al primer semestre de 2025
- Los jóvenes son los más sensibles a este fenómeno
- Canarias registra uno de los mayores incrementos del impacto de la meteorología a nivel territorial
La creciente intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, como golpes de calor, inundaciones, sequías, nevadas o temporales, empieza a reflejarse también en las decisiones residenciales de los españoles. Aunque la mayoría de la población sigue afirmando que estas circunstancias no influyen directamente en su vivienda o en su lugar de residencia, los datos muestran una tendencia creciente que apunta a una mayor incidencia del cambio climático en la movilidad residencial. Según los datos analizados por Fotocasa, el 36% de los españoles reconoce que los fenómenos climatológicos como el calor extremo registrados durante el último año han tenido algún tipo de impacto en su situación residencial o en sus planes de futuro con relación a la vivienda. Esta cifra supone un incremento respecto a 2025, cuando el porcentaje se situaba en el 35%. Por el contrario, actualmente el 64% de los ciudadanos afirma que estas circunstancias no han afectado a sus decisiones relacionadas con la vivienda, una proporción que se reduce ligeramente frente al año anterior, según los datos extraídos a partir de una encuesta de Fotocasa Research realizada en el primer semestre de 2026.
«El nuevo comprador no solo prioriza los metros cuadrados o los servicios cercanos, ahora también cuenta el confort térmico y la seguridad climática. Los fenómenos meteorológicos extremos, especialmente las olas de calor prolongadas se han convertido en un motor de movilidad residencial. Que casi el 36% de los compradores reconozca que el clima altera sus planes de vivienda a futuro es un indicador de que la habitabilidad en España está cambiando de criterios a pasos agigantados. Este trasvase de población, aunque incipiente, abre las puertas a una redistribución del mercado hacia los ‘refugios climáticos’: viviendas mejor aisladas, zonas tradicionalmente más frescas o regiones que garanticen un alivio frente al estrés térmico del verano”, explica María Matos, directora de Estudios de Fotocasa.
El clima comienza a convertirse en un factor de movilidad residencial
Más allá de la percepción de impacto, los datos revelan que los fenómenos meteorológicos extremos están comenzando a influir de forma efectiva en los movimientos de vivienda. Actualmente, el 18% de los españoles asegura haber cambiado de zona de residencia o encontrarse buscando activamente una vivienda en otra ubicación como consecuencia de este tipo de episodios climáticos. Un año antes este porcentaje era del 16%, lo que refleja una tendencia al alza en la capacidad de estos fenómenos para impulsar decisiones de cambio de vivienda. En concreto, un 6% de los ciudadanos afirma haber cambiado ya su zona de residencia debido al impacto de estos acontecimientos, mientras que otro 12% se encuentra buscando activamente una vivienda en una ubicación diferente. Además, un 18% señala que, aunque no ha iniciado ningún proceso de mudanza, sí se ha planteado en alguna ocasión cambiar de residencia por este motivo.
Los jóvenes lideran la preocupación por el impacto climático
La influencia de los fenómenos meteorológicos extremos no es homogénea entre los diferentes grupos de edad. Los jóvenes son quienes muestran una mayor sensibilidad ante este fenómeno y una mayor predisposición a replantear su lugar de residencia. Más de la mitad de los ciudadanos de entre 18 y 24 años afirma que estos episodios han tenido algún impacto en el replanteamiento de su situación residencial, alcanzando el 52% del total. Una proporción muy similar se registra entre los jóvenes de 25 a 34 años, donde el porcentaje asciende al 51%, tras experimentar uno de los mayores crecimientos interanuales observados.
A medida que aumenta la edad, la incidencia disminuye progresivamente. Entre quienes tienen entre 35 y 44 años, el impacto alcanza al 40%, mientras que, entre los ciudadanos de 45 a 54 años, esta preocupación se sitúa en el 33%. Por último, entre los mayores de 55 años, el porcentaje baja hasta el 23%. Esta diferencia generacional puede estar relacionada con la propia dinámica del mercado residencial. Los jóvenes son actualmente los colectivos con una mayor actividad en los procesos de búsqueda y cambio de vivienda, mientras que los grupos de mayor edad concentran una parte importante de la propiedad residencial y presentan un mayor arraigo.
Canarias registra uno de los mayores incrementos territoriales
El análisis territorial también muestra diferencias relevantes entre comunidades autónomas. Canarias es la región que presenta uno de los aumentos más destacados en la preocupación sobre el efecto de los fenómenos meteorológicos en la vivienda. El porcentaje de ciudadanos que declara haberse planteado algún tipo de cambio por esta razón pasa del 35% al 42% en el último año. También se observan incrementos en Cataluña, donde el impacto crece del 36% al 39%, mientras que en Andalucía pasa del 37% al 39%, y en Baleares aumenta del 35% al 38%. Por su parte, la Comunidad Valenciana registra un impacto del 38% (cuatro puntos menos que en el año anterior), mientras que Madrid se mantiene en niveles más contenidos, en torno al 31%.