- Entre otras medidas, el 24% de los arrendadores prevé subir precios y un 12% se plantean vender sus inmuebles al finalizar sus contratos
- Madrid y Cataluña concentran el mayor porcentaje de propietarios que encarecerán o reducirán la oferta de vivienda en alquiler
- El conocimiento del IRAV se estanca mientras casi tres de cada diez propietarios se sienten perjudicados por la medida
La regulación del mercado del alquiler continúa generando importantes efectos sobre la oferta de vivienda en España. Actualmente, más de dos tercios (68%) de los arrendadores tiene previsto subir las rentas o retirar sus inmuebles del mercado del alquiler convencional una vez finalicen los contratos actuales, como consecuencia de regulaciones en el mercado como el límite a la actualización de precios establecido por el Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV), según los datos extraídos a partir de una encuesta de Fotocasa Research realizada en febrero de 2026.
En concreto, de forma desglosada, un 24% de los propietarios asegura que, al finalizar el contrato, establecerá un precio más alto, mientras que un 19% optará por buscar inquilinos con mayor capacidad económica que puedan asumir rentas más elevadas. A estas decisiones se suman otras que también implican una reducción de la oferta disponible en el mercado tradicional: un 12% se plantea vender la vivienda, un 8% prevé alquilar las habitaciones de forma individual y un 6% destinará el inmueble al alquiler vacacional. En conjunto, estas estrategias reflejan un cambio estructural en el comportamiento de los propietarios ante un entorno regulatorio más restrictivo. Más allá de estas decisiones inmediatas, la regulación también está influyendo en la percepción de la inversión inmobiliaria: un 12% de los arrendadores afirma que, de cara al futuro, se replanteará más seriamente la compra de viviendas como activo de inversión, lo que podría tener implicaciones adicionales en la evolución de la oferta de alquiler a medio y largo plazo.
«La inseguridad jurídica y la creciente incertidumbre regulatoria están desincentivando a los propietarios. Nos encontramos ante una situación especialmente preocupante, porque el mercado del alquiler ya atraviesa la peor crisis de oferta del siglo XXI, y todo apunta a que esta escasez podría intensificarse en los próximos meses. Nunca habíamos detectado una fuga de oferta de esta magnitud, lo que anticipa un acceso cada vez más difícil a la vivienda en alquiler. Estos datos ponen de manifiesto que legislar sin el consenso de una de las partes fundamentales del mercado, como son los propietarios, tiene efectos contraproducentes. Cuantas menos viviendas haya disponibles, más complicado será su acceso a ellas”, explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
Los propietarios madrileños son los más predispuestos a tomar medidas
Desde el punto de vista territorial, el impacto de estas decisiones presenta cierta heterogeneidad. Entre los principales mercados inmobiliarios de España, la Comunidad de Madrid lidera el porcentaje de propietarios que prevén subir rentas o retirar viviendas del alquiler convencional, con un 72%. Le siguen Cataluña, con un 68%, Andalucía, con un 67%, y la Comunidad Valenciana, con un 67%. Estas cifras evidencian que el fenómeno es generalizado en los principales mercados residenciales del país, con especial intensidad en las zonas de mayor presión de demanda.
En paralelo, la percepción de perjuicio entre los propietarios también resulta significativa. El 29% de los arrendadores que conocen los límites establecidos por el IRAV consideran que esta medida le perjudica mucho o bastante, frente a un 71% que afirma sentirse poco o nada perjudicado. En detalle, un 11% se declara muy perjudicado, un 18% bastante perjudicado y un 34% algo perjudicado, mientras que un 37% asegura no experimentar ningún perjuicio.
Estabilidad a la baja en el conocimiento de la regulación
Asimismo, el grado de conocimiento del propio Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda se mantiene relativamente estable, aunque con una ligera tendencia a la baja. En 2026, el 22% de los encuestados afirma conocerlo perfectamente, frente al 24% registrado en 2025, mientras que un 33% señala haber leído u oído hablar sobre este indicador (32% en 2025). Por el contrario, el 45% reconoce no conocerlo, dos puntos más que el año anterior (43%). En conjunto, el nivel de conocimiento (la suma de quienes lo conocen o han oído hablar de él) se sitúa en el 55% en 2026, ligeramente por debajo del 57% registrado en 2025.