22 junio 2016|

La crisis económica está cambiando la visión de los españoles sobre la vivienda así como algunas conductas y hábitos. Pero otros, como el sentimiento de la propiedad, siguen inalterables. Ésta es una de las principales conclusiones de la tercera edición del informe “Los españoles y su relación con la vivienda” correspondiente al ejercicio 2015.

Como ya se vio en informes anteriores, uno de los cambios que ha traído la crisis es el crecimiento del mercado del alquiler si bien en esta edición de 2015, ese aumento es mucho más evidente. Pese a la reapertura del grifo del crédito y al frenazo en la caída del precio de la vivienda –el Índice Inmobiliario fotocasa cerró 2015 con una caída interanual de tan solo ocho décimas, el menor descenso de los últimos ocho años –, el alquiler sigue ganando terreno. Según los datos de este informe, un 23,5% de los españoles vivía en régimen de arrendamiento en 2015, ocho puntos porcentuales más que hace cuatro años.

Pero la crisis no ha podido con el sentimiento de propiedad, que sigue muy arraigado entre los españoles: siete de cada 10 encuestados cree que a largo plazo comprar una vivienda es más rentable que alquilar un piso toda la vida y tan solo un 16% de los españoles prefiere vivir en alquiler antes que en propiedad. De hecho, el 47% de los inquilinos asegura que preferiría vivir en un piso o casa a su nombre, lo que nos indica que la mayoría de los españoles que viven en régimen de arrendamiento es por necesidad, no por convencimiento.

Aun así, el alquiler va ganando adeptos, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. Es entre los millennials y los baby boomers donde está menos extendida la creencia de que alquilar sea tirar el dinero. Sin embargo, en estos segmentos de la población también se observa una evidente tendencia a la compra de vivienda en un futuro y siete de cada 10 defiende que a largo plazo, compensa más ser propietario que alquilar toda la vida.

De hecho, si un 56% de los españoles que actualmente viven de alquiler afirma que seguro o probablemente comprarán una vivienda en un futuro, este porcentaje se eleva al 63% en el caso de los millennials, lo que significa que este target más joven identifica el alquiler como una situación más temporal mostrando una mayor intención de compra futura, aunque a la vez ven la compra algo más a largo plazo situándola más cerca de los 5 años.

Otra de las conclusiones de este informe es, que a diferencia de años anteriores, la mayoría de la sociedad considera que la caída de los precios de la vivienda ya ha tocado fondo y por lo tanto, no bajarán más. De todos modos, prácticamente 1 de cada 4 considera que seguirán cayendo. Si diferenciamos entre los que viven de alquiler y los que actualmente son propietarios de una vivienda, vemos que entre los que disponen de un piso de propiedad la visión de que los pisos sigan bajando cobra más fuerza (29% vs 23% del total). En cambio, los que viven de alquiler se muestran más cercanos a un fin del incremento de precios (66% vs 61% del total).

Este informe también revela una importante disposición e intención entre los españoles a cambiar de vivienda – entre siete y ocho de cada 10 afirman que lo harían–, lo que explica que en cierto sentido se muestren críticos con su vivienda actual. De hecho, la nota media que los españoles dan a la casa donde residen es de un 6,3, muy inferior a la registrada en años anteriores.