18 enero 2017|

Toda crisis trae cambios y uno de los más positivos que se está produciendo en el sector inmobiliario es el crecimiento del alquiler. España es y seguirá siendo un país de propietarios, pero el alquiler ha tomado mucha fuerza en los últimos años y eso se está trasladando a los precios. Es algo que ya vimos en 2015, cuando el Índice Inmobiliario fotocasa registró la subida anual más alta (3,6%) de todo su histórico, que data de 2007. Y ahora, en 2016 se ha vuelto a repetir este hecho.

Los datos que presentamos en este informe ponen de manifiesto el empuje que está viviendo este mercado. No sólo todas las comunidades autónomas registran subidas interanuales en el precio del alquiler -salvo la Rioja, donde baja un 3,2%- sino que la variación anual se eleva al 6,7%, nuevamente el incremento más alto de todo nuestro histórico.

Estos datos tienen aún más valor si tenemos en cuenta que 2016 ha sido un año en el que el mercado de la compraventa ha dado señales claras de reactivación gracias a la consolidación de la reapertura del crédito por parte de las entidades bancarias y a la tendencia hacia la estabilización de los precios. Es decir, mucha gente sigue optando por el alquiler pese a la caída del precio de la vivienda ha tocado fondo en buena parte del país.

Si somos un país de propietarios, ¿por qué cada vez más gente alquila? Por necesidad. Gracias a los diferentes estudios que realizamos en fotocasa.es, vemos que pese a la mejora del crédito y a las oportunidades que ofrece el mercado tras un desplome de los precios del 45%, son muchos los españoles que optan por el alquiler por razones económicas: inestabilidad laboral, bajos sueldos, imposibilidad de acceder a la financiación o miedo a no poder hacer frente a los costes de la compra de una vivienda.

Cambio de mentalidad a favor del alquiler

Pero nuestros informes también revelan que se está produciendo un cambio en la mentalidad de los españoles. Cada vez tenemos una visión mucho más positiva del alquiler porque hemos comprobado que ya no existe una única opción -la compra-, sino que el arredramiento puede adecuarse mejor a nuestras necesidades en según qué momentos de nuestra vida. Y también nos da más flexibilidad y libertad en un mundo tan cambiante como el que vivimos. Según la última edición del informe Los españoles y su relación con la vivienda, solo 4 de cada 10 españoles considera que alquilar es tirar el dinero (en 2011 esta proporción era 6 de cada 10) y 8 de cada 10 defienden que es una opción firme de vida.

Lo más interesante de esta imagen más positiva del alquiler que se está instaurando en nuestra sociedad es ver cómo crecen poco a poco los grandes convencidos del alquiler. Aunque somos un país de propietarios, según nuestros estudios, un 16% de los españoles prefiere vivir en régimen de arrendamiento antes que en una vivienda de su propiedad, porcentaje que se eleva al 33% entre los actuales inquilinos. Son los grandes convencidos del alquiler, los que no cambiarían esta opción por ninguna otra.

Este cambio que se está produciendo a favor del alquiler en nuestro país explica otro de los hechos que más influye en los precios: las altas rentabilidades que ofrece actualmente la compra de vivienda para ponerla en alquiler. Conscientes de que este mercado del alquiler aún es incipiente en España en comparación con nuestros vecinos europeos y que tiene mucho recorrido, cada vez más inversores apuestan por la compra de vivienda para posteriormente arrendarla y obtener las altas rentabilidades que ofrece, superiores al 5%, según los datos de fotocasa.

Todos estos factores, unido al boom que está viviendo el alquiler turístico gracias a Internet, explican que comunidades autónomas como Baleares (18,5%), Cataluña (14,6%) y Madrid (11,1%) cierren 2016 con subidas interanuales de dos dígitos inéditas en los diez años de vida el Índice Inmobiliario fotocasa.

El repunte de los precios del alquiler es aún más evidente en las grandes ciudades, sobre todo en Barcelona y Madrid, donde alquilar un piso es entre un 12 y un 15% más caro que hace un año, o en destinos turísticos de la costa mediterránea, donde los precios suben a un ritmo superior al 10% que contrasta con la tendencia a la normalización del resto del país.

Beatriz Toribio
Responsable de Estudios de fotocasa